NUMEN (ERRE - 12 JUNIO 2026) - ANÁLISIS/CRÍTICA/RESEÑA

Afincados en Arrasate, Mondragón, los vascos NUMEN vuelven con su BlackMetal tras siete años desde su periplo anterior. “Iluntasuna besarkatu nuen betiko” (Abracé la oscuridad para siempre.) un trabajo inspirado en las antiguas creencias de la región, una obra despiadada que trae canciones graves y épicas que nos llevan a las primeras edades frías y sus oscuras tierras. Temas escritos en euskera con un imponente sonido masivo de guitarras y penetrantes baterías, temas como “Lautada izoztuetan” dejan una huella imborrable en el recuerdo.

Atrás quedaron años de idas y venidas, y un EP que recuerdo perfectamente donde versionaban una canción de Su Ta Gar, que se titulaba “...Jarrai beza kondairak”. Aquellos fueron grandes años y los recuerdo porque fueron los primeros años y los primeros discos de Black Metal que llegaron a mis oídos, antes de pasarme al Black escandinavo y descubrir bandas míticas como BATHORY, DARKTHRONE, EMPEROR o IMMORTAL.

La propuesta de NUMEN siento que ha evolucionado y madurado con los años, buscando otros derroteros más blasfemos. “Erre” arde como una llama que lejos de ser extinguida, se mantiene intacta con el paso de los temas. Un disco magistral a mi modo de verlo, que no pierde fuelle y con una sustancia rítmica penetrante como pocas. Un álbum plasmado con autenticidad, lejos de repeticiones y de esquemas manidos que mantiene la agresividad y la intensidad, llevándola a otro nivel.

Voy a comentar algo para que sirva de paréntesis antes de entrar en los temas, quiero aclarar algo, yo llegué a volverme muy loco con esta banda, mis primeros años fueron de pura pasión por el Black Metal patrio, llegué a empaparme enormemente de ellos y de propuestas como la de OUIJA. Pero hay una propuesta que en los años que descubrí NUMEN me tocó muy hondo y lo sigue haciendo en la actualidad que se llama ELFFOR. Eöl está en NUMEN, y el ha sido culpable de que hoy este aquí reseñando este disco. Me fascina lo que ha conseguido este hombre, y como supera mis expectativas con cada disco y como nos adentra cada vez más en ese submundo desconocido dedicado al Black y al Dungeon Synth.

Gracias a Eöl, he sabido que NUMEN traían nueva música. Pero la sorpresa fue cuando descubrí que en 2019 ya habían lanzado “Iluntasuna besarkatu nuen betiko”. Pero claro, tras la salida de “Numen” en 2007, yo me desconecté de la propuesta y no volví a saber más de ellos. Y lo que veo es que han estado bastante tiempo, cerca de 12 años sin lanzar nueva música. Por lo que he leído, debido a cambios de formación.

El haberme perdido lanzamientos como “Iluntasuna besarkatu nuen betiko” ha incentivado mis ganas y me ha hecho querer ahondar mucho más en este disco del cual hablaré en profundidad en otra reseña que estoy preparando con un enfoque diferente. Después de haberlo escuchado con calma y haberme formado una idea exacta, lo principal ahora es “Erre”. Así que vamos con él, porque es un disco que merece mucho la pena, no sin antes mencionar que “Erre” me ha llevado al pasado y eso es algo que no esperaba. Ahí es cuando he recordado temas del “Numen” de 2007, temas tan redondos como “Ahanzturaren hilobia” o el “Gauaren irrifarre izkutua” con ese final tan especial.

De momento toca centrarse en “Erre” que me voy por las ramas. Disco que fue lanzado el pasado 12 de junio por medio del sello “Les Acteurs de l'Ombre Productions” y que contiene cinco cortes, “Kez beteriko zeru penatua”, “Negu itxian Urtarril hotza”, “Errautsen azken arnasa”, “Hustasuna - Oroitzapen galduen putzua” y “Euria infernuko sutan”. 

5 piezas de gran envergadura, con un principio y final de nueve minutos y medio cada canción. Composiciones vibrantes en las que noto que ha cambiado el tono vocal, pero el vocalista sigue siendo el mismo, ósea Aritz Navarro. Su grito es malévolo, incluso ha ganado en oscuridad, sus shrieks son más letales, y las guitaras son más salvajes. La batería encima tiene un peso siniestro muy macabro, tétrico y brutal, con una producción muy buena, pero que no es la típica producción que tapa las grandezas de un disco, está ahí para cumplir su labor y no empañar el sonido real de la obra. Y un disco de BlackMetal de este tipo, debe sonar siniestro, independientemente del apartado lírico, debe hacerte sentir preso de ese miedo, por ello el sentido frenético de la obra siento que le va como anillo al dedo. Tampoco escatiman en añadir elementos acústicos como se puede ver al final del primer tema “Kez beteriko zeru penatua”, algo ya habitual en la banda. Este es el primer vendaval sonoro que narra atrocidades, de las cuales hablaremos en breve.

El comienzo de “Negu itxian Urtarril hotza” es puro black sueco, a mí me recordó muchísimo a las entradas triunfales de algunos temas de DARK FUNERAL, así de sopetón, directo y sin dar tiempo a pestañear. Es de esos temas en los que apetece subir el volumen para poder apreciar esos giros de guitarra masivos, los gritos intensos e impetuosos y esa potencia de batería que destroza todo a su paso. Pero en este tema se aprecia un gran uso de las melodías, notándose todavía más su bravío y su fuerza hacia mitad de la canción para después seguir golpeando con toda la furia y letalidad posible.

Por si alguien no lo sabe; “Erre” (y de ahí ese título) es una obra conceptual que gira en torno a los juicios por brujería y la represión de la Inquisición en el País Vasco a principios del siglo XVII. Por ello, la banda vasca ha creado una simbiosis entre crudeza y agresividad con letras que hablan del horror, la opresión y el fanatismo religioso. Así como la violencia que sufrió la gente en aquella época.

Lo que más me atrae de este disco aparte de la música claro está, es el enfoque narrativo y lo cuidado que está, junto a su portada, que, si uno se para en detalle a admirarla, verá las grietas del pasado, las calaveras, el ojo que todo lo ve y la simbología, todo ello bañado de un rojo intenso que da esa sensación imponente de maldad, oscuridad y crueldad.

Imagino que existen sucesos narrados o escritos en libros y de ahí NUMEN ha desenterrado toda la información para plasmarla en el disco y darle en cierto modo, ese rumbo que necesita el disco. Por ejemplo, en el corte número tres “Errautsen azken arnasa” (El último aliento de cenizas) se habla de muerte y de como la vida se extingue, llevándote a recorrer páramos y bosques oscuros donde la masacre tuvo lugar. Como retratan la fragilidad del día y de los primeros rayos de luz y como los enmarcan en la portada. Pequeños detalles que uno no percibe a simple vista, pero cuando te adentras en el fondo de cualquier trabajo y analizas todo en detalle, es cuando ves su alma desnuda y sientes más ese apego y el sentimiento que lo rodea.

En el disco hay instantes realmente inolvidables como el de “Errautsen azken arnasa” donde se sirven de algunas briznas de guitarra clásica (obra de Iñigo Zubizarreta) que sirven para cerrar una etapa dolorosa que aún perdura en los corazones. Un final espectacular, y un comienzo el del siguiente corte, estremecedor, la pista número cuatro “Hustasuna - Oroitzapen galduen putzua” hace acto de presencia impulsándonos hacía el caos y la desolación. Riffs impíos repletos de violencia, baterías perforantes y voces que con sus ráfagas sacan a relucir todo ese olor a humo de las entrañas de la tierra. La rabia te amedrenta, consiguiendo sacar alguna lágrima de impotencia. Pero los instrumentos al unísono despliegan un vendaval de crudeza, blast beats y furia primitiva. Como si se tratara de una tormenta en llamas, NUMEN escarban en el pozo de un reino desolado cubierto de mugre, donde las almas siguen atrapadas entre ríos de miseria, silencio y olvido. El tema es un torbellino constante de rabia y dolor, y está tocado con un frenetismo y una precisión que hay que elogiar, ya que consigue su propósito, que vivamos la situación. Además, cuenta con un épico final donde se escucha la naturaleza, el fuego y el murmullo de las alimañas.

El quinto y último tema “Euria infernuko sutan” entra de manera más sosegada hasta que explota y te golpea con toda la brutalidad que puedas imaginar. Gritos, berridos y una violencia sonora explosiva que solo se entiende, cuanto te adentras en su lírica y entiendes el porqué de tanto sufrimiento. Es el tema que podría definirse perfectamente como el infierno en la tierra. Que peor infierno que la cruda realidad para desatar el odio y la lluvia de blasfemia que NUMEN retrata de manera feroz y brutal en esta ocasión. Un martillo potenciado cuyo golpe certero os dejará noqueados, no os podéis imaginar lo que es esta canción, es algo demencial y contiene un final que se me ha quedado grabado a fuego y que dice así, “Que el cielo reciba lo que dejé en la tierra”.

NUMEN es más que un nombre o una leyenda del Black Metal vasco, su sonido y la emoción que generan en el oyente, es un baluarte que hay que preservar. Quiero dar la enhorabuena a la banda por haber construido un trabajo que desprende historia, y que va más allá del sonido extremo. Es un regalo para los oídos, pero en su fondo hay algo más, hay algo que sabes que se va a quedar en el recuerdo, pasarán los años y quedará como un retrato de una época. Sus discos anteriores marcaron un antes y un después y “Erre” no va a ser menos. ¡OBRA MAESTRA!

NOTA: 9/10 

LANZAMIENTO: 12 DE JUNIO DE 2026 

SELLO: LES ACTEURS DE L'OMBRE PRODUCTIONS 

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AUTOR DE LA RESEÑA : FRANCISCO ROMÁN (TWITTER - INSTAGRAM

Anotación, para los que me preguntan, el disco se puede comprar en físico desde Bandcamp 

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